Qué es la cirugía robótica
La cirugía robótica permite al cirujano realizar procedimientos complejos mediante pequeñas incisiones, utilizando instrumentos articulados y visión tridimensional ampliada.
El sistema está controlado en todo momento por el cirujano: el robot no opera de forma autónoma.
La cirugía robótica se realiza como servicio tercerizado en el Sanatorio Agote (Swiss Medical), en Buenos Aires, y en el Hospital Sirio-Libanés, en São Paulo.
Ventajas del abordaje robótico
La visión ampliada y la movilidad de los instrumentos facilitan una disección precisa, especialmente en espacios anatómicos reducidos.
Según el procedimiento y el paciente, el abordaje mínimamente invasivo puede asociarse con menor sangrado, menor dolor posoperatorio, menor estancia hospitalaria y recuperación más rápida que la cirugía abierta.
Estos beneficios no son iguales en todos los pacientes ni sustituyen una indicación individualizada.
En qué casos se indica
La cirugía robótica puede estar indicada en diferentes patologías urológicas, según la evaluación individual de cada paciente.
- Próstata. Prostatectomía radical y otros procedimientos seleccionados.
- Riñón. Nefrectomía parcial o radical en casos seleccionados.
- Vejiga. Cirugía oncológica y reconstructiva cuando está indicada.
- Uréter y reconstrucción. Procedimientos reconstructivos y cirugía compleja del tracto urinario.
La cirugía robótica no es necesariamente la mejor alternativa para todos los pacientes. La indicación se establece después de valorar el diagnóstico, las características individuales y las diferentes opciones de tratamiento.
Cirugía laparoscópica
La cirugía laparoscópica permite realizar numerosas intervenciones urológicas mediante pequeñas incisiones, a través de las cuales se introducen una cámara e instrumentos quirúrgicos especialmente diseñados.
Se utiliza en procedimientos sobre el riñón, uréter, vejiga, próstata y otras estructuras del aparato urinario, cuando las características de la enfermedad y del paciente hacen apropiado este abordaje.
En comparación con la cirugía abierta, generalmente permite incisiones más pequeñas, menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida, aunque sus beneficios y riesgos dependen del procedimiento realizado y de cada paciente.
La elección entre cirugía laparoscópica, abierta, endoscópica o robótica debe realizarse después de una evaluación urológica individual, explicando las alternativas disponibles y sus posibles ventajas y riesgos.